ME DESAHOGO. BLOGSPOT.COM

domingo, 1 de noviembre de 2026

 DIES IRAE. EL DIA DE LAS LÁGRIMAS

Es el título de una novela del ruso Andreiev que hago mía como portal de este artículo.

aflige la melancolía y las estrofas de esta secuencia litúrgica resuenan en mi memoria.

Muchas veces salió de mis labios cuando ayudaba en los entierros y portaba la cruz y los ciriales delante del cura chiquito (parva humanidad), aquel capellán coadjutor de la parroquia de Sta. Eulalia Segovia que hacía solitarios en la sacristía y fumaba unos cigarros que eran más grandes que él.

Había que revestirlo de los ornamentos más pequeños. La capa pluvial la arrastraba hasta los pies como un peplo o la capa magna del señor obispo.

Se sabía muchos refranes, experto en chistes y nos contaba cosas de la guerra porque había sido capellán de un regimiento de Artillería y en el Ebro y en Brunete vio morir a muchos soldaditos por Dios y por España después de administrarles los sacramentos.

Libera me Domine de norte aeterna cantaba el cura chiquito con su hermosa voz de barítono dirigiendo el cortejo de jun sepelio detrás la carroza fúnebre de caballos negros. Los entierros en aquel entonces eran multitudinarios.

La ciudad paraba sus pulsos para ver pasar el entierro.

Las campanas de las parroquias dando el clamor y las múltiples torres de Segovia parecían de luto.

Lloraban por sus arcos milenarios los ojos del acueducto. Y siempre la gran pregunta de la muerte consuetudinaria. ¿Qué hay después? La respuesta la daba el prefacio de difuntos cantado en clave de sol poel preste:

─Vita mutatur non tollitur. La vida no se arrebata, cambia en la espera de la resurrección.

Lo que quiere decir que coloca al hombre en otra dimensión.

Sin embargo, nadie vino a decírnoslo. Es un secreto de nuestra fe católica. Deudos y familiares se arremolinan cerca del féretro junto a la sepultura abierta para dar a la tierra lo que era suyo.

─Que en el cielo lo veamos─ murmuraba  en voz baja alguna vieja.

Seguían quebrando el silencio del camposanto las estrofas de aquel poeta medieval que escribe su composición en medio de los rigores de la Peste Negra.

─Lacrimosa dies irae. Qué diré al justo juez quién será mi valedor en el Día de las Lágrimas.

Sin embargo esta tétrica composición se cierra con un rayo de esperanza:

─Oh piadoso y dulce Señor Jesús dales descanso eterno

 

domingo, 1 de noviembre de 2026

sábado, 17 de octubre de 2026

 

DIAS DE LA GRAN MERETRIZ. LA HUMANIDAD EN LAS GARRAS DEL 666

 




Me lo temía, lo anunciaba. A Olga la Larga la bella rusa, su chulo la ha pegado una paliza para celebrar su onomástica  (rasdenia) 47 años bien lucidos. Es guapísima. Apareció  la modelo con un ojo morado. 

Que la hinchara el ojo ese bandido polaco traficante de seres humanos ya lo estaba yo viendo venir cuando el pasado diciembre con motivo de las fiestas de Noche Vieja de 2024 a Olga la convenció para que abandonara su profesión de maestra, tras divorciarse de su marido y la entrasen ganas de ver mundo. Cayó en las garras del 666

La condición humana es fuente inagotable de sorpresas. Se apuntó al chat porno cuando podía haber representado películas inolvidables en el cine ruso a las ordenes por ejemplo de Nikita Mijailov. No me cuadra que se inclinara la prostitución para enseñar su cuerpo en los berreaderos de la masturbación y de los salones de la lujuria y la perversión. 

Carecía de experiencia. Fue una decisión fatal. Escogió lo peor.

 No era una de esas profesionales del colmillo retorcido, sólo poseía una fuente de avidez sexual y sed de aventuras. Conocer hombres. Bjowij20 uno de esos chulos que merodean por las redes en busca de conejitas, dio con la presa.

 Consciente de haber hecho un buen blanco (muchos monteros la garza combate, neblíes muy ligeros sobre ella se abaten, mastines y dogos la llaten, bueno será no la maten) trató de seducirla mediante el soborno poniendo al tablero del chat montón de dinero, prometiéndola vivir en un palacio en el cual hasta los baños serían de oro, y habría un Rolls a la puerta para conducirla adonde quisiera. 

El más ruin jabalí se zampa la mejor bellota y así Olga una hembra de tronío que supera con creces en belleza a Nicole Kidman a la Bardot, Marilyn Monroe o Claudia Cardinale, que venía de una lejana ciudad de provincias en el extremo oriental de Rusia, cayó en la trampa. 

Las promesas eran patrañas y pasó con ella lo que pasó con el arriero de Guadalajara que de lo prometido anoche a la mañana no hay nada. El palacio prometido era un chamizo de Tel Aviv sin agua corriente cerca de la playa donde no se podría bañar, pues las aguas estaban contaminadas a causa de la guerra de Netanyahu. 

Escuchaba el rugido de los aviones de combate que no la dejaban dormir. 

Su chulo la trasladó a Estambul, donde las cosas fueron a peor. Es muy triste el destino de las muchachas rusas que van a Turquía para acabar en el serrallo, y después la miseria y la mendacidad. 

Me hubiera gustado escribir esta triste saga de la perversión de una bella mujer siberiana en mano de sus explotadores israelitas. 

Pero me faltan los alientos para denunciar a una sociedad hedonista que ha convertido el sexo como religión, no como fuente de vida y de transmisión de la especie. Y no en mero placer subjuntivo del vicio.

 Olga es la hermosura personificada y todos los que la conocen andan un poco enamorados de ella, no sólo por su físico sino por su simpatía, su bondad, y su corazón, su inconsciencia adolescente y desaprensiva. 

Podría haberse convertido en la protagonista de "Resurrección" la gran novela de León Tolstoi. 

Los puñetazos a su arco ciliar es como si me los hubiesen dado a mí. Los hematomas y las marcas con las que la dejó señalada en todo su cuerpo ese aborrecible polaco son siete cuchillos clavados en mi corazón. 

En una de las fotos de la modelo que obtuve de su rostro inmensamente fotogénico, pues parece que hace el amor a la cámara con su aspecto de sufrimiento, me pareció ver en su rostro magullado la cara de la Virgen de los Dolores que tanto veneramos los españoles. Lo malo es que era un sexoadicta y seducía las redes con su belleza caucásica. Virgen sí pero una de las vírgenes necias que no estuvo en la puerta para esperar al esposo, se le acbó todo el aceite de su lámpara incandescente. Blandía el anagrama del 666 de uno de sus proxenetas. !Cuidado! el "anosmié", la hora de la Bestia 

Hoy volví al chat y ella no da señales de vida; no ha regresado al trabajo. She is missing. Quisiera que no volviese jamás a este albañal de mierdas sexuales escatológicas y que la policía rusa haya podido detener a su maltratador que me parece que es un terrorista contratado por Zelenski


miércoles, 7 de octubre de 2026

 

LA RAZÓN POR LA CUAL MUCHAS MARQUESAS Y CONDESAS DE LA NOBLEZA SE CONVIRTIERON EN NINFAS DEL CANTÓN

 


CENTENARIO DE MIJAIL SALNIKOV-CHEDRIN 1826-1889

 

Intrigado por la liviandad y la lujuria de muchas mujeres rusas (seguí los pasos de Nadia una vedette de las redes bellísima, pero erotómana y sexoadicta al máximo, una aristócrata por sus maneras y la elegancia de su acento) encontré la clave de por qué esta avalancha del más descarado puterío en una gran novela de Mijail Chelnikov-Schedrin "Los señores de Goloviov". Este escritor peterburgués baja a los infiernos pluma en ristre.

Tema: la manumisión de los siervos por el zar Alejandro I.

Se trata de una familia que gobernaba cuatro mil almas y era poseedora de fincas en una extensión de muchas hectáreas, desiatinas y puds, cientos de criados en casa. 

La madre gobernaba la hacienda con mano de hierro. El autor perfila el retrato de una avarienta, pero dos de los hijos se dan a la bebida, otros huyen y se hacen vagabundos y el heredero Porfirio Vladímirovich, alias el Judas, se dedica sus rezos y a las criadas a varias de las cuales deja preñadas. Contradicciones del alma rusa. 

Arriba y abajo. la planta noble y la chusma. Upstairs y Downstairs, dicen los ingleses que son categóricos en la materia. 

Es tan avariento y tirano como su difunta madre, algo que contrasta con la crueldad altiva con que trata a la servidumbre. Tiene una capilla llena de iconos y velas donde ora y se recluye. Pero es un santurrón de pacotilla. Cuando saca palante a Evprasheiuska, su ama de llaves, decide mandar al niño que nace a la inclusa para que la aldea no se entere de la deshonra. No quiere saber nada.

▬Tuve un hijo y me lo quitaron

▬Eres una perdida

▬Tener hijo para tirarlos al río. Eso no lo hacen ni siquiera los animales. Eres un hombre sin corazón, le dice la recién parida

Pero el hipócrita y santurrón, que se sabe todas las plegarias del canon ortodoxo, persiste en su lascivia y quiera también meter mano a su sobina Anienka, la cual trata de abandonar Duvobrino, la aldea perdida en la estepa rusa. Sueña con ver mundo, gozar la vida, marcha a Moscú. Se hace actriz. 

Por aquellos días ser actriz era un paso cerca de la prostitución y la antigua heredera de casa rica cae en el cepo. Acaba en Rostov junto a su hermana haciendo vodeville en teatros de mala muerte junto a su hermana, que son seducidas por un miembro del zemtsvo (alcaldía) quien las inicia en el alcohol. Eran abstemias y el vodka va a ser su perdición.

▬Sí éramos unas perdidas.

Una se suicida y Aniuska regresa con su tío Porfirio para morir y ser enterrada en el panteón familiar.

Este es el tema trágico. La manumisión de la servidumbre supuso que algunas aristócratas se conviertan en hetairas, condesas y marquesas, esposas de generales, que el régimen patriarcal en el que  vivió Rusia durante siglos, (el país no tuvo edad media) evoluciones hacia un capitalismo feroz. Los bienes mostrencos hasta entonces en manos muertas pasan a depender de la rapacidad de empresarios en gran parte judíos. 

Los mujiks gozan de más libertad pero no mejoran su condición. Sobre ellos se ceba el hambre, los piojos, la enfermedad y el desarraigo. 

 Este periodo convulso de agitación social va a ser un largo camino que lleve a las guerras con Alemania y Japón, abocado a la revolución de octubre y al fusilamiento de la familia real. Sin embargo, la gran patria rusa no mudó su perfil. Sigue siendo la santa Rusia en medio de las revoluciones, Lenin, la caída del muro de Berlín, Yeltsin Gorbachov y ahora Putín. Todas estas hecatombes no consiguieron robar su alma. 

Estela ¿dónde estás? ¿Por qué haces la carrera en la red, en Sochi o en San Petersburgo? ¿Es la seducción de Rasputín? Lloro y rezo por ti.

El libro de Saltikov tiene páginas excelsas pese a su premiosidad anafórica de novela río. 

Es una novela memorable traducida por el gran eslavófilo J. Laín Entralgo, hermano de Pedro Lain Entralgo editada por Ancora y Delfín, cuando en España había más libertad y no había irrumpido la rusofobia estúpida de adhesiones incontrolables. Es una novela a la cual habrá que volver muchas veces porque más que un cuadro de costumbres es una lección de vida. 

Por lo que a mí respeta, Estela, una de las mujeres más bellas del mundo, una autentica zarina, me tuvo en vilo y me horrorizó tanto por su belleza como por su conducta durante más de un año a través del chat de internet, un masturbatorio general hasta el punto que empecé a escribir una novela sobre ella. Afortunadamente, lo cerró y me dicen que abandonó el oficio más viejo del mundo, diciendo adiós a sus proxenetas americanos, merced a las plegarias de un monje del convento de san Sergio de Radonés

 

 

 

domingo, 4 de octubre de 2026

 

2026-10-04

 


MILAGROSOS ATISBOS PROFÉTICOS DE MI LIBRO SOBRE TERESA DE LISIEUX

 

Fue mi primer libro, editado en una editorial de cuyo nombre no quiero acordarme una verdadera estafa. Tuve que poner el dinero. El trabajo y editarlo por mi cuenta en aquellos albores de la cibernética. Le pagué 2000€ a un tipo que para mayor sorna me dijo el día de San Miguel que era muy malo. 

No tuve corrector de pruebas y sólo a fuerza de codos salió adelante. 

Empezaban a cumplirse los augurios de aquella visión que tuve en Londres cuando vi flotando sobre las aguas negras del Támesis a una monja vestida toda de blanco que sabía secretos de mi vida. profetizaba mi futuro, y me decía, llamándome por mi nombre:

▬Antonio, Antonio, no lo hagas. Tú eres un poeta. Escribirás maravillas sobre mí

Me había subido al pretil del malecón con la idea de tirarme al agua y suicidarme.

En las navidades de 1986 me desplacé a Inglaterra para ver a la hija de mi primer matrimonio. Mi ex no quiso recibirme, mis pobres suegros tampoco me abrieron la puerta. Asumí este dolor por mis pecados. 

Me robaron el dinero y una cámara fotográfica. Sin embargo, el billete de avión de Iberia que coloqué en una faltriquera cosida a la camisa que me hizo mi madre no lo tocaron. Anduve millas y millas por el condado de Essex, me salieron ampollas en los pies. A pie marché finalmente hasta el aeropuerto de Harrows. 

La voz y el semblante de Teresita me consoló en aquella noche sin consuelos.

 Somos carne de dolor. Supe cuál sería mi destino: escribir y hacer correr mi pluma hasta el infinito. "La Historia de un alma" que leí, ávido a mi regreso a mí Madrid, fue el primer peldaño de la escalera como escritor que empecé a escribir emborronando páginas y páginas. 

Mi libro "Lloviendo rosas" no tuvo éxito" porque no era un panegírico ni la vida de un santo de estilo amanerado. Era toda una crítica al catolicismo. León XIII se negó a recibir en audiencia a Teresita cuando fue a ver al pontífice en una peregrinación de Alensón. 

Dije que la iglesia esotérica, la mundana, la que camina con pies de plomo bien firmes en el suelo y combaya con el mundo, no tiene que ver con la exotérica, la mística, la que está trascendida e iluminada por la luz del Espíritu Santo.

 Supe que se avecinaban tiempos de persecución para mí: en el trabajo, entre los vecinos, en la vida conyugal. Muy duros han sido estos tiempos de oclocracia en España. Nos zarandean, pero no nos dejaron caer. 

Y tengo para mí que esta labor salvífica se la debo a esta dulce monja francesa cuyo retrato preside mis actividades literarias en mi hura, este chiscón húmedo al cual visitan a veces las ratas, esta dulce celda cuyos barrotes me impiden ver la luz cenital. 

Soy un trainera, un bogavante, un galeoto, un forzado del espíritu amarrado al duro banco de mi mi galera; ángeles y demonios me acompañan. Son parte de la chusma. 

Lo mío es bogar y bogar. Escribir y escribir. No aparto el remo de mi mano ni dejo caer la pluma. Ella me salvó. Trazó el destino mío. 

Escalera espiritual, infancia espiritual. 

Si no os hicierais como niños no entraríais en el reino de los cielos, un consejo desatinado para los tiempos en que vivimos, pero ,al luchar contra el más fuerte, nuestra debilidad cobra bríos.

 Aguantamos desaires, insultos, condenas al ostracismo, y la soledad dentro de la multitud, de este guirigay de noticias que nos inunda. Un exilio interior.

 Teresita de Jesús es una de las mayores santas de la cristiandad. 

Vivió sólo 23 años precisamente para contradecir a la Bestia que pide larga vida y camino de flores sin abrojos. Ella eligió la puerta estrecha.

 Por sus cartas supimos que en el Reino de los Cielos se entra de costadillo. 

Gracias, gracias una vez más, gloriosa patrona de la gente sin rumbo, de los escritores afligidos, incomprendidos y perseguidos, pues ella dijo; pasaré mi cielo en la tierra, haciendo bien a la humanidad. 

Entonces llovieron rosas y siguen lloviendo constantemente. Amen.

 

domingo, 04 de octubre de 2026

lunes, 14 de septiembre de 2026

 

Tengo lumbago.Acecha la depresión

 

ALHAMELES DE LA DISCORDIA

 

Nada más levantarme me asomo a la ventana y me saluda el roble que plantó el abuelo y los laureles que crecen en la cuesta desde tiempo inmemorial, seguramente plantados por algún legionario romano de una de las cohortes que hacían el camino desde Asturica y Emérita Augusta a la tarraconense. Merodea la depresión por mi cerebro y me aflige el lumbago, me duelen los cuadriles, me duele España. El verano asturiano rinde sus últimos honores. A lo lejos alza su cresta de hoja perenne de bosque acérrimo del monte Pascual al cual rinden culto en la ladera aldeas escarpadas como Faedo, Uncín la Quintana y otras. La serenidad del dintorno es un aldabonazo a mis meninges pero escucho también el chasquido de las trallas de los alhameles que van de recua, marchan y vuelven camino de Ceuta. La presencia de algunos políticos como ese sodomita jefe de los guardias, el que abre tristemente el portón de España al moro Muza en colusión con los nuevos don Rodrigos y sus cavas Florindas, el obispo Ulfilas, y los curas pánfilos y buenistas me enfurece. Señor, aparta de mí este cáliz. Soy un español pacifico. Ni robo, ni mato, ni forcé doncellas. Las que me llevé a la cama se vinieron conmigo de buen grado. Sin embargo, a la sazón a mí como muchos españoles nos acomete la ira y nos dan ganas de empuñar las armas y tirarnos al monte. Para conjurar esos peligros abro un libro de, “Doña Rogelia”, de Palacio Valdés, uno de mis autores asturianos preferidos. Es buen contrapunto. ¿No habrá quien meta en fajina a Pedro Sánchez? Doña Rogelia es como una estatua griega, una xana que se columpia por el bardal y sube y baja cando le da la gana por la tenobia del hórreo. Ay, señor cura, ¿Quién será el que nos libre de las malas lenguas? Doña Rogelia está ahí, soberbia amazona, capaz de derribar a un paisano de un puñetazo llevando a un caballo percherón bajo la sombra de los avellanos y nos precave contra los males y enconos la política. La política es una pérdida de tiempo, dice. Puede ser pero sólo vale a enfrentar a unos con otros. Ahí está el busilis de la cuestión. Doña  Rogelia dice cosas de mucha enjundia en esta novela rural que es un verdadero retablo de las discordias aldeanas a mediados del siglo XIX. Leo un capítulo, tal vez dos, y para espantar a los fantasmas que cercan mi mente marcho para Avilés a ver si me distraigo un poco por el barrio húmedo y los mesones de Sabugo. Al pasar por el cementerio de la Carriona rezo un padrenuestro por mi querido don Armando allí enterrado. Sigo escuchando el chasquido de las trallas de los alhameles. Arrieros somos pero Ceuta y Melilla siempre españolas.

 

Martes, 15 de septiembre de 2026

miércoles, 9 de septiembre de 2026

  LA VIRGEN ESCUCHÓ MIS SUPLICAS. STELLA LA ESTRELLA PORNO RUSA DE INTERNET CIERRA EL SALÓN

 

Era una de las mujeres más bellas que he conocido en mi vida, guapa inteligente y con sentido del humor una verdadera aristócrata que recordaba por su pedigrí la alcurnia de las damas de la corte del último zar las cuales sucumbieron a las garras de Rasputín. Hablé mucho della en esta bitácora pues para mí se convirtió en una obsesión, no podía entender cómo semejante beldad pudiera someterse a toda clase de aberraciones sexuales (ahogado volver la vista al entrar en trance, el perrito, paja, cola de caballo tirante, squirt guarrindongo, el burrito, el 69, felaciones indecentes hasta perder el huelgo) no lo pude entender. Mis visitas a su chat no tenían un carácter libidinoso. Eran una oración, varias veces la recriminé su actitud y ella me respondió a bocajarro mostrándome el falo de Rasputin con el que se ganaba la vida. Su dios era el Gran Cipote en honor del cual quemaba incienso ante las cámaras. Stella sin embargo desentonaba en aquel mundo horripilante de hetairas que se masturban en la Red por unas pocas fichas y un puñado de dólares. No perdía su elegancia dentro del mundo aberrante. La estaba viendo caer porque sus hermosos rasgos faciales a causa de su profesión canalla se estaban deteriorando. La profesión más vieja del mundo es una montaña rusa que sume a sus pupilas en caída libre, conduce al desastre, el deterioro físico, el hospital, la calle sin hogar, las enfermedades y la muerte. Un primer signo fue cuando la escuché toser. Te estás haciendo polvo, chiquilla, y ella me respondió mostrándome un balano descomunal casi como el de un caballo. Estaba sumida en el fango, habrá días en que comparecía drogada, con su cabello rubio revuelto tras un coito salvaje, o con un ojo morado ¿Le iba la marcha? O había caído en las garras de un proxeneta que la maltrataba. Virgen santísima, apártala de este mundo. Una zarina, una aristócrata no merece caer tan bajo. Y ayer cuando abrí el internet para entrar en su sala transmisora me encuentro con un cartel: “el chat que buscas no existe”. Albricias. Era el día de la Natividad de Nuestra Señora. La Madre del Salvador había librado del infierno a esta pobre mujer rusa que caminaba por malos pasos  

 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

domingo, 16 de agosto de 2026

 SAN ROQUE

Mañana san Roque y yo con este romadizo que espero no derive en pulmonía, los calores del farragosto, el aire acondicionado, el cambio climático y demás pero estoy al alimón de coplillas en este tiempo porque en mi juventud era un bailarín de jotas y ¡cuántas veces otorgué bailes al santo¡ no se pueden ni contar

Arrímate niña que soy san Roque para que si viene la peste que no te toque. Era el patrón que curaba el mal francés y las llagas de la sífilis.

Con su sombrero, su esclavina, su perro, sus postemas, y su calabaza de peregrino y su bordón nos inspiraban gran devoción.

El glorioso san Roque limpie ahora España de sus males, los directos e indirectos. Yo ya no tengo cuerpo de jota, pero sigo a mi manera bailando al santo. Y con esto formulo una petición porque lo de arrimar material quedó obsoleto por falta de quórum. Por la edad. Por la vejez, resignación

 

sábado, 15 de agosto de 2026